Según la noticia China se ha convertido en el mayor de los compradores de deuda de Estados Unidos. Como todos sabemos la deuda vence y aporta unos intereses, una riqueza en el futuro (si no, no se compraría deuda, claro). Pues bien el mensaje que se esconde en esta noticia es que el país más poderoso de nuestra civilización occidental, de los que más apuesta por las libertades individuales se está endeudando en cantidades ingentes para intentar sacar su economía de la crisis mediante la emisión de deuda.
Esa deuda que no nos engañen será déficit mañana (cuando venza y haya que pagarla). Para poder pagarla el Estado deberá hacer una de dos cosas no rebajar impuestos y bajar prestaciones a los ciudadanos (enseñanza, seguridad, infraestructuras, etcétera), con lo que les hace más pobres, porque tendrán peores servicios que tendrán que suplementar de su propio bolsillo o subir los impuestos y mantener esos servicios (por lo tanto saldrá también del bolsillo del contribuyente).
Con esto quiero explicar que el pago de los intereses de la deuda a China hará por un lado que el contribuyente americano se empobrezca por un lado al mismo tiempo que el régimen chino se enriquecerá y tendrá más recursos para someter a sus ciudadanos.
El problema es que esta situación se va a expandir por el resto de occidente rápidamente. Estamos al borde del precipicio.
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