La cuestión no es sólo si hacía falta este cambio, que sí hacia falta, sino como hacerlo en estos momentos.
Creo que ZP ha elegido un mal camino. En primer lugar no ha reducido el número de ministerios, de hecho ha creado una Vicepresidencia más.
No ha eliminado aquellos ministros con sus sueldos, asesores, coches oficiales, etcétera más innecesarios como Sanidad, Cultura, Educación, Igualdad, Innovación y algún otro, cuyas competencias suelen ostentar principalmente las autonomías.
Por otro lado puestos a hacer cambios en tiempo de crisis para afrontar problemas grandes hacerlo con gente preparada. Dudo mucho que Salgado sea la más preparada para llevar el ministerio de Economía, y en concreto dudo más aún que José Blanco sea capaz de pronunciar correctamente su nuevo cargo y mucho menos ejercerlo correctamente.
Por último en este cambio de gobierno se ve una presencia primordial del Partido Socialista, el presidente, secretario general y secretario de organización del PSOE son ahora vicepresidente, presidente y ministro del gobierno. Por lo que al parecer se valora más el peso dentro del partido que las capacidades para el cargo.
Este último punto refleja lo que los partidos tienden a hacer cuando llegan al poder, que es simplemente confundir la institución que representan con partido (es decir Gobierno de España con PSOE en este caso).
Con estos políticos y este nuevo gobierno, no podemos ir a mejor. Eso está claro.
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